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(Luis Manuel Guerra)

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He estado revisando con interés en las últimas tres semanas, querida, querido lector, el desenvolvimiento de una historia increíble. Increíble porque no la puedo creer, por lo absurdo que es. Pero déjame darte algunos elementos para que entiendas mi sorpresa: En 1987  (¡hace UN CUARTO DE SIGLO!) cuando Manuel Camacho era secretario de Sedue (Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología) algunos ecologistas del entonces naciente ambientalismo mexicano le presentamos una serie de propuestas serias para manejar la basura ya no como basura, sino como materiales útiles que se pueden incorporar a ciclos industriales productivos.

Recuerdo como si fuera ayer la presentación que hizo ante Camacho el ingeniero Carlos Padilla Massieu, un empresario de la industria de contenedores en la industria metalmecánica, y un ser humano vertical y transparente, quien preocupado por el manejo de la basura en nuestra ciudad capital, se dedicó con sus propios recursos a estudiar y entender los mecanismos de generación y disposición final de nuestra basura.

Y se dedicó en serio: para conocer de primera mano la problemática, convenció a un operador de camión recolector de llevarlo durante varias semanas a bordo del camión que manejaba como “machetero” (hoy se les llama “meritorios”). Carlos llegó a la conclusión que la basura no tiene solución si no la manejamos como residuos que se deben incorporar a un ciclo productivo, tal y como la naturaleza lo hace con la enorme cantidad de desechos provenientes de los ciclos vitales de los diez millones de especies que existen en el planeta.

El ingeniero Padilla presentó una serie impresionante de datos de diferentes países que ya estaban manejando la basura como residuos útiles para producir abonos y energía. Es cierto que la separación de residuos sólidos con un valor de intercambio alto como el aluminio (las latas), el vidrio y el cartón siempre se han separado en México para el reciclaje. Pero todo lo demás va a dar a tiraderos, que en algunos casos tienen un sello en la parte inferior para evitar el percolado (lixiviado) de la basura. Otros muchos, regados por todo el territorio nacional, son simples vertederos de basura que contaminan los mantos freáticos (inclusive los acuíferos).

Pues bien, Camacho Solís le dio una palmadita en la espalda al ingeniero Padilla y le dijo: “Qué bueno que haya hecho usted este estudio, pero en México no hay dinero para estas soluciones que usted plantea, y además debemos cuidar a los trabajadores que viven de la basura”. Carlos, desilusionado, abandonó la ciudad de México. Esto que le cuento fue hace un cuarto de siglo. Ahora, en el DF, nos enfrentamos nuevamente al fantasma de qué hacer con la basura, después del cierre del confinamiento Bordo Poniente.

Entre tanto, el mundo no se ha quedado parado, y existe hoy en día una plétora de alternativas tecnológicas para un aprovechamiento integral de los residuos ya separados: “la basura de la basura” para producir fertilizantes y mejorar la producción agrícola, y para producir energía. Te transporto, querida, querido lector, un cuarto de siglo hacia adelante, y nos encontramos en pleno siglo 21, marzo del 2010, cuando se le presentó al Gobierno del Distrito Federal una nueva tecnología para procesar la basura seca (inorgánica) libre de metales, en un proceso de trituración y vitrificación para producir “brickets” con un poder calórico equivalente al carbón de hulla. Estos “brickets” se pueden usar para combustible en las termoeléctricas convencionales en sustitución del carbón importado, o mejor aún, en plantas generadoras de energía eléctrica dentro de la ciudad de México. El GDF contempla correctamente aprovechar el biogás proveniente del Bordo Poniente. Pero eso es de la basura ya depositada desde hace décadas. Los nuevos residuos, esos que generamos todos, día con día, no se deben “tirar”, sino convertir en energía. Con el proceso de la vitrificación para producir “brickets”, se producen 24 megawatts por cada 300 toneladas de basura.

Con tres mil toneladas (una cuarta parte del total que se produce diariamente en la ciudad) se obtiene la energía eléctrica total  para alimentar a todas las líneas del Metro. El seguir “tirando” la basura, es una historia absurda. A continuación quiero que leas, querida, querido lector, la noticia publicada por Milenio Televisión el día de ayer:

Tras señalar que en el Estado de México “hay un ánimo de colaboración con el DF”, el gobernador Eruviel Ávila Villegas confirmó que los rellenos sanitarios de Ixtapaluca, Xonacatlán, Tecámac y Cuautitlán Izcalli son una alternativa como receptores para el confinamiento de basura del Distrito Federal.

Al consultar a la Secretaría de Obras del DF, la dependencia confirmó lo dicho por el mandatario mexiquense.

Al mediodía, previo a la declaración de Eruviel Ávila, en entrevista en Milenio Televisión, el presidente municipal de Ixtapaluca, Humberto Navarro, aseguró que no se tomaría una decisión “al vapor” y que primero debía confirmar que aumentar las toneladas de basura en el tiradero no afectaría a la población.

Respecto a las inconformidades expresadas por vecinos y gobiernos de Ixtapaluca y Cuautitlán Izcalli, el Ejecutivo estatal dijo que se buscará conciliar mediante acuerdos que satisfagan a todas las partes.

“No se va tomar ninguna decisión impuesta, será consensuado y será de forma coordinada con la instancia municipal, el DF y el gobierno mexiquense.”

Especificó que el Estado de México y el Distrito Federal conforman una gran zona metropolitana, por lo que debe prevalecer un espíritu de colaboración “y apoyarnos entre sí”.

Es por ello que las autoridades de ambas entidades buscan, de manera conjunta, alternativas de solución “para que esta circunstancia sea resuelta de forma favorable” e insistió que por parte del Gobierno del Estado de México hay el ánimo de colaboración.

Entrevistado al concluir la entrega de la biblioteca digital en Zumpango, el gobernador mexiquense especificó que los rellenos sanitarios de Ixtapaluca, Cuautitlán Izcalli, Tecámac y Xonacatlán representan la alternativa para el confinamiento de residuos.

Aclaró que estos sitios de confinamiento no son especiales para recibir desechos capitalinos: “Más importante es que no nada más el DF va tirar su basura, el Estado de México también está llevando desechos orgánicos que habrán de ser procesados para hacer composta”.

¿Verdad que es una historia del absurdo?

quimicoguerra@gmail.com

@quimicoguerra


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Author: admin

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